»Contempla el cielo, la tierra y el mar y todo cuanto hay en ellos, y los astros que brillan en el firmamento, los seres que reptan, vuelan o nadan, todos tienen sus formas, porque tienen sus números; si los eliminas, todo se desmorona…
Pregunta, ¿cuál es el deleite en el baile?, y el número responderá: soy yo. Observa la belleza del cuerpo creado: son números fijados en el espacio. Observa la belleza de movimiento en el cuerpo: los números ganan vida en lo temporal.«
San Agustín

 

En esta obra, que está compuesta por tres fotografías, planteo una reflexión sobre la forma de observar nuestro entorno, relacionando la naturaleza y las imágenes de los cuerpos en el espacio. Las ciencias están transformando poco a poco la imagen que había hasta el momento, de un universo estático en uno que tiene un orden en sí mismo y en el cual está integrado el ser humano, no sólo como mero observador, sino como resultado tardío del big bang, y cuyo cerebro es unos de los sistemas más complejos de la naturaleza.

 

Bettina Geisselmann Cosmos

Fotografías sobre papel Hahnemühle

 

 

Partiendo de fotografías de la NASA y la ESA (Agencia Espacial Europea), que fueron tomadas desde el espacio de nuestro planeta y de la Vía Láctea, reflexiono sobre cómo vemos nuestro entorno, el cercano y el inalcanzable para la mirada directa. Así mismo relaciono la manera de abordar la imagen desde la ciencia con la forma en que se hace desde el arte. Partiendo de datos científicos sobre la composición química de la corteza terrestre y de la galaxia, he creado representaciones gráficas, dando valores proporcionales a la gama cromática de las fotografías. Se trata de aproximaciones a una realidad todavía lejana para el ser humano.

 

Bettina Geisselmann Cosmos

 

El mundo conocido, 2019
Impresión fotográfica e infografía sobre vídrio Altdeutsch
15x107cm y 82,5x107cm