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el paisaje no existe

2025

El paisaje como construcción cultural convierte el territorio —vivo, dinámico, inabarcable— en una imagen, en una idea, en un marco desde el que mirar; requiere un observador que queda separado de lo observado. El espacio natural se traduce como mera representación en un proceso de domesticación.

Frente a las estrategias de planificación y diseño que modelan el entorno según la lógica humana, se propone una aproximación no intervencionista, atenta a los ritmos y patrones que la propia naturaleza genera y sostiene.

La alternativa es una propuesta de comprensión del territorio sin imponer una forma, escuchando y observando sus flujos, aceptando su autonomía, su fragilidad y capacidad de regeneración. Los ecosistemas funcionan sin jerarquías, sin centros, sin voluntad de control. Son redes de relaciones donde cada elemento cumple una función que sólo tiene sentido en el conjunto. Este trabajo se plantea como territorio de reflexión, un espacio de pensamiento y observación. En contraposición a la planificación del paisaje se despliega un ejercicio de des-diseño. Con la intención de diluir la mirada antropocéntrica se invita a mirar sin dominar, a habitar sin transformar, a planificar sin trazar, porque el paisaje —si acaso existe— ocurre cuando dejamos de intentar construirlo.

el paisaje no existe, 2025

Libro intervenido

Reimpresión; encuadernación cosida y cubierta de papel de arroz.
Título del libro intervenido: “I Curso de planificación integrada del paisaje forestal”

Detalle de las páginas interiores.

Detalle de las páginas interiores.

El paisaje no existe, 2025

Música: 
Canción blanca para Antoni Caimari,
David Duyos 

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