La exposición recoge algunos de los trabajos realizados durante los años 2014-2017 a partir del uso del vidrio, el cual actúa como hilo conductor de las diferentes instalaciones. La fascinante dualidad de este material y su carga semántica me interesan para formular determinadas preocupaciones sobre el mundo contemporáneo y sus contradicciones.

La luz, en su interacción con el vidrio, revela huellas, transparencias, sombras o fragmentaciones que hablan sobre la construcción de la identidad, la memoria y el análisis de los problemas de la sociedad actual. Interrumpida por el cristal, la luz modifica la percepción de la obra, que cambia según el ángulo de incidencia e intensidad.

En su propia funcionalidad también está presente esa ambivalencia. Por ser un material tan versátil, siempre alimenta varias lecturas. Utilizamos el cristal como ventana que cierra y abre un espacio, lo aísla pero deja ver a través suyo. Integra el entorno en la propia obra, que actúa como una capa de imagen vislumbrada a través del objeto.

La experimentación con el vidrio, utilizando técnicas tradicionales como el emplomado, el tiffany y el termoformado, ha supuesto para mí una nueva vía expresiva. El vidrio imprime su propio carácter, duro, frío, cortante, difícil de manejar y al mismo tiempo sutil y sumamente frágil. Sus múltiples connotaciones estimulan el diálogo en el proceso creativo y facilitan el lenguaje metafórico propio del arte contemporáneo.

La exposición está integrada por las siguientes obras:

Criadero de naturalezas muertas

Una instalación sobre la transformación de la identidad, integrada por una colección de piezas suspendidas en el aire que han sido construidas a partir de fragmentos de garrafas de vidrio utilizando la técnica de tíffany con soldadura de cobre y estaño.

Reconstrucciones

En estas esculturas la autora también reflexiona en torno a las interrogantes de la identidad. En este caso el trabajo alude a la reconstrucción de la historia como punto de partida para la configuración del futuro. Restos de vidrio dan naturaleza a nuevas estructuras formales.

Bettina Geisselmann

En la niebla azul

Una serie de láminas de vidrio actúa como ventanas abiertas a nuevas oportunidades. El relieve de hojas de tabaco, realizado mediante termoconformado, trae la memoria de un cultivo motor de oleadas migratorias y evoca la huella de historias de ida y vuelta.

 

Gráfica global

La artista pone de relieve la paradoja de vivir en un modelo de sociedad donde el exceso de información en forma de datos dificulta la comprensión del mundo y la capacidad de dar respuesta a su complejidad. Paños de vidrio con trama de cuadrícula articulan gráficas desprovistas de datos que esbozan un equilibrio quebrado.

Estado líquido

En este trabajo se insiste en la representación gráfica de preocupaciones contemporáneas, como los riesgos medioambientales. Un conjunto de elementos circulares traza una especie de atlas del proceso de deshielo del polo ártico como consecuencia del calentamiento global.